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La motivación que te ayuda cada día

La motivación no es algo que aparece por arte de magia. No es constante, no es perfecta y, desde luego, no siempre es fácil de mantener. Pero sí es una herramienta poderosa que puede cambiar por completo la forma en la que vivimos nuestra vida.

Motivarse no significa estar feliz todo el tiempo, sino tener un propósito lo suficientemente fuerte como para seguir avanzando incluso cuando no tenemos ganas. Es aprender a sostenerte en los días difíciles y decaer o encontrar esa motivación para levantarse cada día. Por ello es un elemento esencial para nuestro día a día. 

Y dentro de esa motivación, hay pilares fundamentales: el amor propio, la libertad frente a la opinión ajena, el trabajo de la autoestima y el valor de atreverse a vivir sin miedo a ser juzgado.

Amor propio la relación más importante de tu vida

El amor propio no es egoísmo, ni arrogancia. Es respeto. Es cuidado. Es la forma en la que te hablas cuando nadie más lo hace. Es el mayor apoyo para afrontar juicios y opiniones, y sin el podemos caer muy bajo. 

Muchas personas crecen pensando que deben cumplir expectativas externas para sentirse valiosas: ser más guapas, más exitosas, más productivas… Pero la realidad es que el amor propio empieza cuando dejas de intentar ser suficiente para otros y empiezas a ser auténtica contigo misma, cuando respetas tus valores y cuando eres fiel a ti. Porque por delante debes estar tú ya que siempre al fin y al cabo vas a acabar estando tú tanto para lo bueno como para lo malo. Por ello debes respetarte y cuidarte.

Cuando desarrollas amor propio, dejas de mendigar aprobación. Ya no necesitas que otros validen tu vida, porque tú misma te sostienes.

El miedo a la opinión de la sociedad

Uno de los mayores frenos en la vida es el miedo al “qué dirán”. Ese miedo invisible que condiciona decisiones, limita sueños y apaga la autenticidad. Es el miedo más peligroso porque provoca que dejes de ser tu mismo ante cualquier acción, y elimina automáticamente tu autenticidad.

Vivimos en una sociedad donde constantemente estamos expuestos a la opinión de los demás: redes sociales, familia, amigos, entorno laboral… Y poco a poco, sin darnos cuenta, empezamos a vivir más para ser aceptados que para ser felices. Por ello se que muchas veces factores como la edad o nuestra educación hacen que estemos en un punto muy influenciable y delicado para tener la suficientemente voz como para expresar lo que pensamos y actuar como queramos por ello es muy importante tener amor propio y tener actitud ante la vida, aprender a hablar con propiedad y con madurez.

Atreverse a vivir

Muchas personas no viven, simplemente sobreviven. Siguen rutinas, cumplen expectativas y dejan pasar el tiempo esperando “el momento adecuado”.

Pero ese momento rara vez llega.

Atreverse a vivir implica:

  • Tomar decisiones aunque haya incertidumbre.
  • Equivocarse sin miedo al fracaso.
  • Apostar por lo que realmente quieres, aunque no sea lo más fácil.
  • Escuchar tu intuición más que el ruido externo.

El miedo siempre va a estar. No desaparece. Pero puedes aprender a avanzar con él. por ello debes aprender a afrontarlo porque «El TIEMPO NO PERDONA» y todo lo que no hagas por miedo a X te resta experiencias en la vida y no existen máquinas del tiempo para retroceder, por ello el tren solo pasa una vez y tu decides si cogerlo o no, porque el «No» ya lo tienes por lo tanto anímate y haz aquello que te de miedo a intentar.

Porque al final, lo que más pesa no son los errores, sino las oportunidades que no te atreviste a intentar.