Herramientas para trabajar tu autoestima y poder afrontar el día a día
La autoestima no es algo fijo, se construye. Y como cualquier proceso, requiere práctica, paciencia y constancia.
Aquí tienes herramientas que te van a ayudar a mejorar todos los puntos anteriores:
1. Cuida tu diálogo interno
Presta atención a cómo te hablas. ¿Te criticas constantemente? ¿Te exiges de forma excesiva?
Empieza a cambiar ese lenguaje por uno más amable y constructivo. Porque no llegarás muy lejos hablándote mal y de malas maneras lo único que conseguirás es autodestruirte y créeme que es lo peor que te puede pasar ahora mismo. Por ello comienza a ser más amable contigo misma y trata de aceptar errores.
2. Rodéate de entornos sanos
Las personas con las que te rodeas influyen directamente en cómo te percibes. Busca relaciones que sumen, no que resten. Tus amistades es la elección más dura pero a la vez la más importante, porque vale más tener 3 o 2 amigos que estén ahí cuando lo necesites y que siempre te nutran para bien, que 10 y que ninguno valga la pena. Por ello saca a la gente que reste en tu vida y quédate con la que de verdad esté presente para ti.
3. Reconoce tus logros
No minimices lo que haces. Celebra los pequeños avances. Todo progreso cuenta. Y es muy importante que aquellas personas que no se alegren de tus avances y lo celebren como si fueran suyos, no son las personas más correctas para estar a tu lado, porque harán que pienses que lo que has logrado no es para tanto, y tu eres la única persona que sabe cuanto esfuerzo y trabajo le a costado llegar hasta allí.
4. Sal de tu zona de confort
Cada vez que haces algo que te da miedo y lo superas, tu autoestima crece. No necesitas grandes cambios, empieza poco a poco.
5. Aprende a poner límites
Decir “no” es la palabra más difícil pero a le vez más sincera y dolorosa para atreverse a decir, debido a que estas marcando límites hacia la otra persona pero a la vez también es amor propio y respeto hacia uno mismo. No tienes que estar disponible para todo ni para todos.
6. Invierte tiempo en ti
Haz cosas que te hagan sentir bien: deporte, lectura, descanso, hobbies… No es pérdida de tiempo, es autocuidado.